La  maravillosa  aventura de leer…     

No todo está dicho y mucho menos por escrito, aunque cada día se escriban millones de textos para que sean leídos. Se podría decir sin exagerar  que si imprimiésemos todo lo que está escrito en Internet, desaparecería hasta el último árbol de la tierra y moriríamos sepultados por el papel.

Leer ha llegado a ser para los humanos una necesidad indiscutible, pues tenemos que leer en la escuela, leer el libro de instrucciones de tal o cual electrodoméstico, el prospecto de un medicamento, la revista, las facturas, las leyes… Se puede llegar a pensar, incluso, que esto de leer nos tiene atrapados en una obligación poco atractiva. Saturados hasta la saciedad de tanto escrito, es difícil discriminar lo que pudiera ser interesante. La única conclusión amable sobre la lectura que podría sacarse es que parece ser bastante útil para obtener información y resolver problemas; por lo demás, miles de juegos –cuyas reglas también hay que leer-  superan en interés a esa pesada obligación.

¿Qué tiene, pues, de maravilloso leer?

El leer al que me refiero es un estadío superior del mismo verbo, es por eso que expresa la misma acción. Leer es ir más lejos que nadie, entrar en los mundos que los sabios nos proponen con su particular visión, contemplar de otra forma el paisaje, aprender a vivir desde otros puntos de vista y aceptar que no estamos solos bajo las estrellas…

Hay  algo peculiar que nos atrae en la maravillosa aventura de leer: todos los que se atrevieron a adentrarse en su prodigioso mundo, volvieron enriquecidos y distinguidos por su educación. Ese toque de distinción es una elegancia interior muy alejada de la apariencia y solo es apreciada por gente de la misma inquietud intelectual, es decir, gente de cierta clase…

El que lee es conversador amable, tolerante, solidario, divertido y dispuesto a cambiar impresiones sobre la guerra de Troya, el hundimiento del Titanic, o sobre Robinson Crusoe atrapado en su isla. Los que disfrutan leyendo adquieren, además, un arsenal de letras y símbolos que les dota de la capacidad de seducir con la palabra. El que lee tiene en su cabeza todas las imágenes que quiere conformar y dispone de recursos para explicar otras; conoce el universo, sus seres, las situaciones, los conflictos y la condición humana.

No comprenderemos lo que es leer hasta que nos adentremos en el mágico bosque de hojas escritas, dispuestos a encontrarnos con seres sobrenaturales que cuentan la historia del hombre, su sentido del amor, de la amistad y de la vida… Leer es comparar nuestra pobre existencia con los héroes cantados por los sabios griegos, es descubrir nuestra insuficiencia ante el imparable discurrir de la tragedia, es comprender que somos  personajes del gran teatro del mundo; una obra que nos sitúa en el papel que por nuestro mérito se nos otorga.

La excelencia adquirida con el leer es tan sublime, que no se acepta en el currículum  por temor a que un simple lector pueda explicar, con claridad meridiana, que la garantía no está en el currículum, sino en el ser… Leer nos otorga el título de experimentado en los avatares de la vida, de persona educada y abierta a todas las ideas y culturas, es adquirir el grado de ciudadano cosmopolita, de persona sensible y preparada para disfrutar del milagro de nuestra existencia…

La maravillosa aventura de leer solo la puede explicar el que ha vuelto de decenas de viajes fantásticos y conocido a todo tipo de personas en las circunstancias más adversas o en el disfrute de su felicidad; el que regresa, incluso, de la muerte para explicar un mundo prodigioso que solo vieron sus ojos.

Tania Maestre Rico

(Profesora de Filosofía y Jefa de Estudios del  IES  Castuera)

EL LIBRO TE DA ALAS

A veces pienso que lo más grande
de que dispone el hombre es el hambre de conocer.
Que abrir un libro es abrir las alas
sobre las cosas que nunca acabas de poseer.

(JOAN BAPTISTA HUMET)

            Un libro, una frase, una palabra, varios significados, miles de conceptos… Todo aquello que se ha ido recopilando a lo largo de la historia, viajar de la mano de autores que comparten con nosotros experiencias que nos hacen vivir otras vidas, ser otras personas, conocer otros lugares…

La lectura, una bonita manera de evadirse, aprender, cultivarnos, margina la soledad y nos acompaña siempre que lo necesitamos pero para ello, debemos quererlo. Debemos agradecer el privilegio que tenemos de acceder a algo tan fantástico y creativo. Hay miles de personas que no pueden disfrutar de la lectura, y darían cualquier cosa por tenerlo; nosotros, sin embargo, teniéndolo tan cerca, tenemos que aprender la forma de sacarle el máximo provecho.

La lectura nos hace más libres, presenta diferentes modelos de conducta, estilos de vida, principios y valores, nos hace reflexionar, contradice opiniones y prejuicios y nos cambia…Al igual que las buenas y la malas compañías, todo libro deja huella.

Un libro forma nuestra personalidad, hace que tengamos nuestros propios criterios, se inmiscuye en nuestro desarrollo personal, nos hace crecer y que tengamos la capacidad de decidir por nosotros mismos.

Como un sabio dijo: “El libro es el maestro que no riñe y el amigo que no pide”. Todos hemos esperado alguna vez ese momento en el que desahogarnos no nos pase factura, pero nunca pensamos que esa manera puede ser leer como sinónimo de escapar, de buscar un escondite…

No se trata del tamaño ni la letra, de las páginas ni los dibujos, es mucho más que eso, son miles de conceptos, varios significados, una palabra, una frase… un libro.

Julia Tena y Elena Amado (1º de bto A)

La lectura te hace crecer

La lectura, además de aportar información, educa, eso es lo importante.

Influye en el desarrollo de los jóvenes de una manera drástica, mientras lees experimentas una extraña sensación que invade tu cuerpo, te adentras en el texto, en mundos variados…

En el desarrollo de tu vida, es prácticamente imposible tener los conocimientos necesarios sin saber leer. En estos tiempos, la mayoría de los jóvenes leen por obligación, y no por el puro placer de aprender… Pero esto supone un gran problema, debido a que este comportamiento se transmite de generación en generación. La lectura nos hace tener una mayor variedad de expresión y riqueza léxica. Hay muchos tipos de textos para leer, libros (de poesía o de prosa), textos periodísticos, anuncios, cartas, revistas de todo tipo….

Siempre se ha dicho que la mejor manera de aprender es a través de la lectura, y esto es una gran verdad, porque si te apasiona verdaderamente, estás incrementando tu capacidad de recordar conceptos o pasajes, y tu capacidad de compresión; gracias a esto, leer supone un gran progreso, el desarrollo de la mente. Está demostrado que la mayoría de lectores que son ciertamente aficionados, no son más inteligentes de por sí, sino que su mente ha incrementado los conocimientos que había en ella gracias a la lectura.

Es así que la lectura influye en todo lo que ocurre en nuestra vida, te hace crecer,

y por eso, en este Año Internacional del Libro, animo a todos a leer un poco más.

Jesús Nogales, 1ºBTO A

Los libros digitales y tradicionales

            Bien, seguro que todos habéis leído alguna vez algún libro tradicional (o de papel) a lo largo de vuestra vida, independientemente de que os gustasen o no. Seguro que ya sabéis que recientemente han salido al mercado dispositivos electrónicos con los que se puede leer un libro.  Estos dispositivos son los llamados “libros digitales”, porque al leer un libro por ahí, es como si lo hicieras delante del monitor de tu ordenador, o a través de la pantalla de tu móvil.

Uno puede pensar entonces que estos libros son lo mejor y que son perfectos, pero no lo son tanto: con el tiempo, el libro se irá deteriorando y cuando deje de funcionar, se convertirá en un residuo electrónico que acabará en un vertedero, contaminando así el medio ambiente; otra desventaja es que dicho dispositivo es muy caro, la gran mayoría cuestan más de 120€; y por otra parte, es muy fácil hacer copias ilegales del libro que estemos leyendo en el dispositivo, lo que afecta a la debilitada economía del país. No obstante, entre las ventajas más grandes de este nuevo libro está el menor gasto de papel y tinta, muy cómodo y ligero, y no cansa la vista, ya que la pantalla está hecha con una tecnología que evita cansancio al ojo.

Yo pienso que los libros digitales y los tradicionales pueden existir juntos porque, al fin y al cabo, los dos son libros, cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes, y no hay que olvidar que si te gusta leer, no importa qué clase escojas, la cuestión es que te guste de verdad lo que lees y cómo lo lees.

Francisco Torres, 1ºbto A

¿Por qué leer?

 

            Ésta es una pregunta que mucha gente se hace, sobre todo entre los jóvenes: “¿Para qué leer?” Lo cierto es que están leyendo, casi siempre, ya sea un sms, un comentario en el tuenti o la etiqueta del champú, aunque no sea lo que ellos llamen “lectura”.  Lo que la mayoría no entienden es que leer es mucho más que pasar las páginas de un libro, y más ahora con todas las nuevas tecnologías.

Leer nos ayuda a enriquecer nuestro vocabulario, a no cometer esas faltas de ortografía que casi nos cuestan un examen, a formar nuestro propio universo.

Leyendo puedes adentrarte en lo reflejado en las páginas. Leyendo puedes vivir mil aventuras, puedes viajar a lugares remotos, lugares exóticos, lugares inexplorados, lugares inalcanzables, lugares inimaginables. Leyendo puedes descubrir cientos de criaturas por explorar, conocer cosas de criaturas ya existentes o criaturas que jamás hubieras imaginado.

Leyendo puedes vivir la historia de amor más romántica o descubrir el crimen más perverso jamás contado. Leyendo puedes luchar en una batalla épica, como puedes estar en la pelea más absurda y tonta.

Leyendo puedes estar volando con gaviotas sobes la playa más hermosa, corriendo con panteras en la selva más profunda o nadando con tiburones en las aguas más peligrosas del océano.

Leyendo puedes tener poderes sobrenaturales, tener magia. Leyendo puedes salvar vidas. Leyendo puedes aprender de otras culturas, otros idiomas.

Puedes ser esa persona que siempre quisiste ser o ser tú mismo tan solo, sentirte identificado con ese personaje o ser ese personaje. Leyendo se pueden superar los miedos o superar las adicciones.

Un libro te puede hacer llorar como un bebé, reír como un idiota o gritar como un loco. Un libro lo puedes odiar, lo puedes amar… siempre te va a crear un sentimiento. Un libro te puede cambiar la vida.

Porque querido lector, leer no es solo pasar las páginas de un libro.

Saray Tosina Sánchez 1º bto A

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